A ocho días de la ceremonia de cambio de mando, el presidente electo José Antonio Kast anunció la suspensión inmediata del proceso de transición con el gobierno comunista saliente de Gabriel Boric, tras una reunión en el Palacio de La Moneda que se extendió por apenas veinte minutos y concluyó sin acuerdos.
La decisión, inédita en la tradición política reciente del país, se produce en medio de un conflicto diplomático y geopolítico vinculado a un proyecto de infraestructura digital impulsado por la empresa china China Mobile. La iniciativa contempla la instalación de un cable submarino de fibra óptica para conectar directamente Asia con Chile, con el objetivo de ''diversificar la conectividad internacional del país'', que actualmente depende en gran medida de enlaces que atraviesan territorio estadounidense.











