A ocho días de la ceremonia de cambio de mando, el presidente electo José Antonio Kast anunció la suspensión inmediata del proceso de transición con el gobierno comunista saliente de Gabriel Boric, tras una reunión en el Palacio de La Moneda que se extendió por apenas veinte minutos y concluyó sin acuerdos.
La decisión, inédita en la tradición política reciente del país, se produce en medio de un conflicto diplomático y geopolítico vinculado a un proyecto de infraestructura digital impulsado por la empresa china China Mobile. La iniciativa contempla la instalación de un cable submarino de fibra óptica para conectar directamente Asia con Chile, con el objetivo de ''diversificar la conectividad internacional del país'', que actualmente depende en gran medida de enlaces que atraviesan territorio estadounidense.
El proyecto ha generado preocupación en Washington. La administración del presidente Donald Trump considera que la expansión de infraestructura tecnológica china en América Latina podría implicar grandes riesgos para la seguridad regional. En febrero pasado, Estados Unidos revocó las visas de tres altos funcionarios chilenos, entre ellos el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz. El gobierno chileno calificó la medida como ''inédita'' y presentó una nota de protesta diplomática.
Kast y Boric mantuvieron una reunión que duró apenas 20 minutos y no lograron llegar a un entendimiento
Tras la reunión en La Moneda, Kast acusó al Ejecutivo de no haber entregado información completa sobre las presiones internacionales vinculadas al proyecto. Según el mandatario electo, el tema fue mencionado de manera superficial en una conversación previa, pero no se detallaron los alcances del conflicto ni la postura real de Estados Unidos. ''Le ponemos término al proceso de traspaso porque no confiamos en la información que se nos entrega'', afirmó ante la prensa.
Boric rechazó las acusaciones y sostuvo que el 18 de febrero informó formalmente a Kast sobre las advertencias provenientes de Washington. El presidente saliente calificó las declaraciones de su sucesor como ''falsas'' y aseguró que el proceso de transición se estaba desarrollando con ''transparencia''. Durante el encuentro del martes, Kast habría solicitado una retractación pública, a lo que Boric se negó, dando por finalizadas las instancias de coordinación.
La suspensión afecta reuniones técnicas entre ministros entrantes y salientes en áreas estratégicas como Interior, Relaciones Exteriores, Justicia y Transporte. En esos encuentros se preveía abordar temas de seguridad nacional, el escenario internacional marcado por la guerra en Irán y la definición de prioridades diplomáticas para la próxima administración.
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Pese a esta crisis, el gobierno saliente reiteró su disposición a retomar el diálogo. A través de un mensaje público, Boric lamentó la decisión de Kast y aseguró que su administración mantiene la voluntad de garantizar un traspaso ordenado que resguarde la continuidad del Estado.
Con el 11 de marzo como fecha límite, la incertidumbre marca el escenario político chileno. La interrupción del proceso de transición introduce tensión institucional en un momento clave y deja abiertas interrogantes sobre cómo se concretará finalmente la entrega del poder.