El dictador supremo de Corea del Norte elogió a aquellos soldados que eligen quitarse la vida antes de ser capturados, lo cual catalogó como una ''deshonra''.
El dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, confirmó públicamente el envío de miles de soldados norcoreanos a combatir junto a Rusia en la guerra contra Ucrania y generó una fuerte reacción internacional tras elogiar a quienes optaron por suicidarse antes que caer prisioneros. Sus declaraciones se produjeron el pasado domingo durante un acto oficial en Pyongyang, donde se inauguró un museo dedicado a los militares norcoreanos que participaron en operaciones en el extranjero.
En su discurso, Kim calificó como ''héroes'' tanto a los soldados caídos en combate como a aquellos que, según sus palabras, eligieron ''el camino de la inmolación y el suicidio'' para evitar la captura. La afirmación, difundida por la agencia estatal KCNA, supone uno de los reconocimientos más explícitos hasta la fecha sobre las condiciones en las que operaron las tropas norcoreanas desplegadas en territorio ruso.
La ceremonia contó con la presencia de altos funcionarios rusos, entre ellos el ministro de Defensa, Andrei Belousov, y el presidente de la Duma Estatal, Vyacheslav Volodin, lo que evidenció el estrechamiento de los vínculos entre Moscú y Pyongyang. Aunque el presidente Vladimir Putin no asistió al evento, envió una carta en la que expresó su agradecimiento a los soldados norcoreanos y rindió homenaje a los caídos.
El acto coincidió con el primer aniversario de la retirada de las fuerzas ucranianas de la región rusa de Kursk, donde Ucrania había lanzado en 2024 una ofensiva que llegó a controlar una porción significativa de territorio. Corea del Norte había enviado entre 14.000 y 15.000 efectivos para apoyar a Rusia en esa zona, en el marco de un acuerdo militar más amplio entre ambos países.
El dictador de Corea del Norte se reunió con el ministro de Defensa ruso, quien participó en un acto en conmemoración de la batalla de Kursk con Kim
De acuerdo con estimaciones del Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur, alrededor de 6.000 soldados norcoreanos murieron o resultaron heridos durante los combates. Informes previos de inteligencia y testimonios de desertores ya habían señalado que algunos militares recurrían a la autodestrucción mediante granadas u otros explosivos para evitar ser capturados, una práctica que ahora ha sido validada públicamente por el propio Kim.
Analistas internacionales han expresado preocupación por el contenido del discurso, señalando que la exaltación del suicidio como acto heroico podría reflejar una doctrina militar que prioriza la lealtad absoluta al régimen por encima de la vida de los soldados. La narrativa oficial presentada por Pyongyang sostiene que la captura representa una deshonra, mientras que la muerte en combate, o incluso autoinfligida, es vista como una muestra de fidelidad al Estado.
El despliegue de tropas norcoreanas en Rusia forma parte del Tratado de Asociación Estratégica Integral firmado en 2024 entre Kim y Putin, que incluye una cláusula de defensa mutua. A cambio del envío de soldados y suministros militares, Corea del Norte habría recibido asistencia económica y tecnológica, lo que refuerza su capacidad militar en medio de sanciones internacionales.
El dictador supremo de Corea del Norte ha elogiado a aquellos soldados que eligen suicidarse en lugar de ser capturados
Durante la misma jornada, Kim y Belousov mantuvieron una reunión bilateral en la que discutieron un posible nuevo acuerdo de cooperación militar para el período 2027-2031, lo que sugiere que la alianza entre ambos países podría consolidarse más allá del actual conflicto en Ucrania.
El discurso marca un cambio en la forma en que el régimen norcoreano comunica su participación en la guerra. Hasta ahora, Pyongyang había reconocido el despliegue de tropas y las bajas de manera general, sin entrar en detalles sobre las condiciones del combate. La decisión de destacar el sacrificio extremo de los soldados introduce una nueva dimensión en la narrativa oficial, al tiempo que expone el alto costo humano de su intervención.