El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva está enfrentando un déficit fiscal histórico que amenaza con destruir la estabilidad económica de Brasil.
De acuerdo con los últimos datos del Banco Central brasileño, el déficit de las cuentas públicas alcanzó un alarmante 9,52% del Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil durante los últimos doce meses hasta octubre de 2024, lo que equivale a 1,09 billones de reales.
En términos nominales, esta cifra representa el déficit fiscal más alto en la historia del país, un claro indicador de la creciente insostenibilidad de la política económica implementada por el Gobierno de Lula.











