Suecia avanzó oficialmente hacia la prohibición del matrimonio entre primos y familiares cercanos, una reforma impulsada por el gobierno conservador y respaldada por los Demócratas de Suecia en medio de un fuerte debate sobre integración, migración y violencia islámica vinculada al “honor”. La nueva legislación entraría en vigor el 1 de julio de 2026.
La propuesta no solo prohibirá los matrimonios entre primos celebrados dentro de Suecia, sino que además dejará de reconocer este tipo de uniones realizadas en el extranjero. Esto impactará especialmente en cuestiones migratorias y de reunificación familiar de inmigrantes musulmanes.
El ministro de Justicia sueco, Gunnar Strömmer, defendió la medida afirmando que busca combatir la opresión por honor, los matrimonios forzados y la presión familiar ejercida principalmente sobre mujeres jóvenes dentro de los entornos islámicos.

El debate tomó fuerza en los últimos años debido al aumento de matrimonios consanguíneos dentro de algunas comunidades inmigrantes islámicas provenientes de Medio Oriente, África del Norte y Asia del Sur, donde este tipo de uniones continúan siendo relativamente frecuentes. Diversos informes oficiales suecos sostienen que estas prácticas pueden estar asociadas a estructuras familiares cerradas, control social y riesgos de violencia por honor.









