El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quedó nuevamente bajo fuertes críticas luego de un polémico momento durante un acto de conmemoración del 11 de septiembre. Después de que el mandatario firmara una orden ejecutiva que designa al 11-S como un día de conmemoración en toda la ciudad, el lapicero utilizado en el acto fue entregado a su principal asesor jurídico, Ramzi Kassem.
El gesto generó cuestionamientos por los antecedentes profesionales de Kassem, quien en el pasado representó legalmente a un miembro condenado de Al Qaeda.
La controversia se produce además en medio de la creciente atención sobre la participación de Mamdani en los actos oficiales de recuerdo de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Quién es Ramzi Kassem
Kassem, actualmente jefe del equipo jurídico de Mamdani, ejerció anteriormente como abogado defensor de un integrante de Al Qaeda que fue condenado por su participación en actividades vinculadas con la organización terrorista.
El caso adquiere una dimensión particularmente sensible debido a que el cuñado del hombre al que Kassem representó era uno de los secuestradores del vuelo 77 de American Airlines, el avión que fue estrellado contra el Pentágono durante los atentados del 11-S.
Cabe aclarar que representar a una persona como abogado defensor no implica necesariamente compartir sus ideas o respaldar sus acciones. Los abogados pueden ejercer la defensa de acusados y condenados como parte del sistema judicial.
Sin embargo, el vínculo volvió a quedar bajo los reflectores por el contexto en el que ocurrió la entrega del lapicero: un acto oficial dedicado específicamente a recordar a las víctimas de los atentados.
Mamdani ya enfrentaba críticas por el 11-S
El episodio se suma a los cuestionamientos que Mamdani ya venía recibiendo por su participación en las actividades de conmemoración del 11 de septiembre.
Para Nueva York, la fecha tiene un significado especialmente profundo. Los atentados de 2001 destruyeron las Torres Gemelas, provocaron miles de muertes y marcaron profundamente la historia reciente de la ciudad y de Estados Unidos.
Por ese motivo, cualquier gesto realizado durante los actos oficiales de conmemoración suele estar sujeto a un intenso escrutinio político y público.
La presencia de Kassem y, particularmente, la entrega del objeto simbólico utilizado durante la firma de la orden ejecutiva, abrió un nuevo frente de críticas contra la administración de Mamdani.
Un nuevo foco de presión sobre el alcalde
La polémica llega en un momento en que el alcalde neoyorquino enfrenta una fuerte vigilancia sobre las decisiones de su administración y sobre las figuras que ocupan cargos de relevancia dentro de su gobierno.
Para sus críticos, el episodio refleja una falta de sensibilidad respecto de una fecha particularmente dolorosa para Nueva York. Sus defensores, en cambio, pueden señalar que los antecedentes de Kassem corresponden a su actividad profesional como abogado y no constituyen por sí mismos una prueba de apoyo al terrorismo.
De todos modos, la imagen del lapicero del 11-S terminando en manos de un funcionario que anteriormente defendió a un condenado vinculado a Al Qaeda se convirtió en un nuevo elemento de controversia alrededor de Mamdani.