En el marco de una cumbre estratégica de vital importancia para el equilibrio global, el Secretario de Estado Marco Rubio lanzó un ataque verbal fulminante contra el régimen de Irán, calificándolo como "uno de los regímenes más crueles de la Tierra y de la historia moderna". El foco central de su intervención fue el sangriento historial de Irán como el principal financista del caos global. Marco Rubio recordó con especial énfasis el brutal atentado terrorista contra la AMIA en 1994, perpetrado en Argentina, un evento que marcó a fuego la región y que hoy es recordado con firmeza por el gobierno de Javier Milei en su lucha contra el terrorismo internacional.
Con una narrativa periodística de rigor, Rubio desglosó la amenaza que representa la teocracia persa, no solo para el Medio Oriente, sino para la seguridad de naciones soberanas en todo el planeta. Rubio fue tajante al señalar: "Este es el mismo Irán que, a través de Hezbolá, hizo explotar un centro judío en Argentina... No hay nación que patrocine más terrorismo que Irán". Durante la conferencia, el funcionario de Donald Trump no escatimó en detalles numéricos y técnicos para exponer la depravación del régimen iraní, subrayando los siguientes puntos clave:
Exportación del Terror: Denunció que Irán ha gastado "millones y millones de dólares" en patrocinar a grupos como Hezbolá y a los "violadores y asesinos de Hamás", en lugar de invertir en infraestructuras básicas como carreteras o puentes para su propio pueblo.
Operación "Epic Fury": El Secretario destacó el éxito militar de la administración Trump, informando que Estados Unidos ya ha "aniquilado" la armada iraní, la cual ahora "yace en el fondo del océano", y ha reducido drásticamente su capacidad de lanzar misiles balísticos.









