Friedrich Merz, el próximo canciller de Alemania, ha anunciado planes para aumentar el gasto en defensa e infraestructura, con el objetivo de asegurar la seguridad del país ante la posible disminución del interés de Estados Unidos en Europa y la OTAN.
En conjunto con los líderes de su partido, la CDU, la CSU y el SPD, Merz propuso modificar la constitución alemana para permitir un gasto en defensa superior al 1% del PBI sin restricciones por la regla del freno de la deuda.
Este cambio busca fortalecer la defensa ante las crecientes preocupaciones de los gobiernos europeos por incrementar los esfuerzos bélicos llevados a cabo a raíz del conflicto entre Rusia y Ucrania.

Además, Merz destacó la necesidad de impulsar la economía alemana a través de un fondo especial de 500 mil millones de euros para inversiones industriales e infraestructurales, lo que se espera que ayude a reactivar la economía del país en la próxima década.
La reforma de la regla de deuda se prevé que sea completada antes de fin de año para evitar que frene estas inversiones esenciales.
Junto a Merz se encontraba Markus Söder el líder del partido Unión Social Cristiana, la cual formó una coalición con el partido del futuro canciller para ganar las elecciones.









