El Gobierno del presidente Javier Milei tomó una decisión clave en materia de defensa nacional y soberanía tecnológica. Una resolución firmada por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, establece que el Ministerio de Defensa deberá intervenir de manera obligatoria en todos los proyectos vinculados a radares, observatorios y sistemas aeroespaciales dentro del territorio argentino.
La medida, publicada este martes en el Boletín Oficial, apunta a prevenir la instalación de infraestructura extranjera con posible uso dual (civil y militar), en un contexto donde se multiplican las advertencias sobre la influencia tecnológica y geopolítica de China en la región.

Fuentes de Defensa confirmaron que existen cuatro proyectos bajo análisis, dos de origen chino, uno estadounidense y otro europeo. El caso más sensible es el del Radiotelescopio Chino-Argentino (CART) en San Juan, cuya construcción se encuentra en su tramo final y enfrenta demoras por trabas aduaneras.
Aunque el proyecto fue presentado como una iniciativa científica conjunta entre la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), el Conicet y la Academia China de Ciencias, distintos organismos advirtieron sobre la posibilidad de que su infraestructura sea utilizada para fines de inteligencia y comunicación estratégica, como ocurrió con la estación espacial de Neuquén, cedida al régimen de Pekín durante el kirchnerismo.










