En la industria aérea también se reaccionó con firmeza. American Airlines echó de inmediato a varios pilotos que fueron “sorprendidos celebrando” el asesinato de Kirk. Sean Duffy, secretario de Transporte, señaló que el comportamiento era “repugnante” y que no podía ser tolerado bajo ninguna circunstancia.
“Los pilotos que fueron sorprendidos celebrando el asesinato de Charlie Kirk fueron puestos a tierra y dados de baja inmediatamente”, declaró Duffy. La aerolínea emitió un comunicado reafirmando su compromiso con la seguridad y el respeto, indicando que cualquier empleado que promueva violencia u el odio será despedido de inmediato. Delta Air Lines y United Airlines también están realizando acciones similares.











