Los alumnos que presenciaron el video cursaban los grados 5 y 6, con edades promedio de entre 10 y 11 años. De acuerdo a los medios, varios de ellos regresaron a casa visiblemente alterados y traumatizados, y contaron a sus padres lo ocurrido en clase. Como resultado, los padres se comunicaron con la administración de la escuela para denunciar el incidente.
En respuesta, la dirección del colegio actuó de inmediato. La directora de la escuela, Jennifer Koptie, envió una carta oficial a los padres el viernes 12 de septiembre, informándoles sobre el suceso y las medidas tomadas.
En la misiva, Koptie calificó la situación como ''extremadamente preocupante e inaceptable''. Aclaró que el maestro fue retirado de todas sus funciones docentes mientras se lleva a cabo una investigación interna. Además, aseguró que el maestro no volverá al plantel mientras el caso esté siendo evaluado.















