El ataque ocurrió en un tren con aproximadamente 500 pasajeros a bordo, lo que generó una situación caótica. La emergencia fue reportada alrededor de las 2 de la tarde hora local, cuando algunos pasajeros activaron los frenos de emergencia. Según los informes, el agresor fue reducido por otros pasajeros, quienes también habrían resultado heridos durante la confrontación.
Las autoridades informaron que el atacante también estaba lesionado, posiblemente de forma más seria que las víctimas. Fue trasladado bajo custodia policial para recibir tratamiento médico.
En respuesta al incidente, se desplegaron unos 150 efectivos entre policías, bomberos y personal médico. La línea ferroviaria fue temporalmente cerrada, y se estableció un centro de atención especial para pasajeros que, aunque no resultaron heridos, podrían haber quedado emocionalmente afectados. Equipos de apoyo psicológico también estuvieron presentes en el lugar.















