La NASA confirma que el asteroide Bennu contiene todos los compuestos esenciales para la vida
Yoshihiro Furukawa, investigador que realizó el descubrimiento
porRedacción
internacionales
Detectan azúcar en Bennu y confirman que el asteroide contiene todos los compuestos básicos para el surgimiento de la vida.
Un hallazgo que completa el “inventario químico” del origen de la vida
Un nuevo análisis de las muestras del asteroide Bennu reveló el último componente que faltaba para conformar el conjunto completo de moléculas necesarias para el surgimiento de la vida: el azúcar. Según el descubrimiento, los asteroides pudieron haber transportado a la Tierra —y posiblemente a otros planetas— todos los elementos que permitieron que la biología apareciera.
Las muestras fueron recolectadas en 2020 por la misión OSIRIS-REx de la NASA. En esa ocasión, la nave tomó material del asteroide, ubicado a cientos de millones de kilómetros del Sol entre Marte y Júpiter.
La NASA recolectó muestra del asteroide
Los 121 gramos obtenidos llegaron a la Tierra en 2023 y, desde entonces, laboratorios de todo el mundo analizan pequeñas fracciones del material para identificar compuestos orgánicos y estructuras químicas.
Los primeros resultados habían confirmado agua, carbono y moléculas orgánicas variadas. Más tarde se sumaron aminoácidos, formaldehído, fosfatos y las cinco bases nitrogenadas que forman parte del ADN y el ARN.
Pero un elemento clave seguía sin aparecer: los azúcares que forman parte de la estructura genética. En el ARN el azúcar es la ribosa; en el ADN, la desoxirribosa. En los análisis preliminares, ninguna había sido detectada.
Detectan ribosa y otros azúcares por primera vez en Bennu
El equipo del investigador Yoshihiro Furukawa, de la Universidad de Tohoku (Japón), procesó una nueva porción de la muestra. Trituraron el material, lo mezclaron con agua y ácido, y luego aplicaron cromatografía de gases y espectrometría de masas para separar sus componentes.
Yoshihiro Furukawa, investigador que realizó el descubrimiento
Los instrumentos revelaron la presencia de ribosa, junto con lyxosa, xilosa, arabinosa, glucosa y galactosa; la única ausente fue la desoxirribosa. Para Furukawa, se trata de “un nuevo hallazgo de azúcares en materiales extraterrestres”. También remarcó que la glucosa es fundamental para el metabolismo de prácticamente toda forma de vida.
Sara Russell, del Museo de Historia Natural de Londres, también especialista en Bennu pero ajena a este estudio, calificó el resultado como “brillante”. Según señaló, con la detección del azúcar faltante ya se conocen todos los componentes esenciales del ARN en asteroides primitivos.
Cómo se habrían formado estas moléculas en el cuerpo original de Bennu
Los investigadores creen que los azúcares se generaron en el cuerpo progenitor del asteroide. Este sería un objeto más grande y rico en fluidos donde habrían ocurrido reacciones químicas favorecidas por salmueras que contenían formaldehído.
Muestra de OSIRIS-REx
Russell recordó que a comienzos de año se detectaron sales en el material recuperado. Lo que sería un indicio de que en ese cuerpo original podrían haber existido “piscinas salinas” capaces de producir compuestos orgánicos complejos.
La presencia de salmueras también coincide con observaciones realizadas en otros cuerpos del sistema solar, como Encélado, la luna de Saturno, y Ceres, el planeta enano.
Impulso para la teoría del “mundo de ARN”
Furukawa ya había identificado ribosa y otros azúcares en meteoritos que llegaron a la Tierra, pero siempre existía la duda de una posible contaminación terrestre. Las muestras de Bennu eliminan ese problema: nunca estuvieron expuestas al ambiente terrestre antes del análisis.
El hallazgo refuerza la hipótesis del mundo de ARN, que plantea que las primeras formas de vida estaban basadas en cadenas de ARN capaces de almacenar información y replicarse antes de la aparición del ADN y las células. La presencia de ribosa —y la ausencia de desoxirribosa— encaja de manera precisa con ese escenario.