El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) condenó la muerte de Aleksandr Yakovlev, ingeniero jefe de la central nuclear de Zaporizhia, quien falleció junto al conductor de un vehículo de servicio tras un ataque con dron registrado en las inmediaciones de la planta. El director general del organismo, Rafael Grossi, calificó el episodio como un hecho “inaceptable” y advirtió que representa una grave amenaza para la seguridad nuclear en medio de la guerra.
El ataque ocurrió cuando un dron impactó contra un vehículo utilizado por trabajadores de la central. Moscú responsabilizó a las Fuerzas Armadas de Ucrania por la acción y sostuvo que el ingeniero desarrollaba tareas directamente vinculadas con la seguridad y el funcionamiento de la mayor planta nuclear de Europa.












