“La campaña de autodefensa de Israel no califica”, reafirmó el Wall Street Journal (WSJ) en defensa de Nderitu.
Una decisión política y una ONU deteriorada
El editorial del WSJ calificó la decisión de la ONU como un acto político que refleja las tensiones internas del organismo. “La remoción de Nderitu no tiene base técnica ni moral; es una acción política motivada por grupos hostiles a Israel que han tomado control de la narrativa”, denunció.
Esta medida se produce tras la publicación de un informe del Comité Especial de la ONU que acusó a Israel de posibles crímenes de genocidio. Además, se acusa Israel de establecer un sistema de apartheid en Cisjordania.














