La oposición política en El Salvador atraviesa uno de los peores momentos de su historia reciente. Según una nueva encuesta de CID Gallup, apenas un 4% de los salvadoreños manifestó apoyo a los partidos opositores, mientras el presidente Nayib Bukele mantiene niveles de popularidad extraordinariamente altos y un amplio control del escenario político nacional.
El estudio refleja el profundo colapso de las fuerzas tradicionales salvadoreñas, especialmente ARENA y el FMLN, partidos que dominaron durante décadas la política del país pero que hoy enfrentan una fuerte pérdida de legitimidad social tras años de corrupción, crisis económica e inseguridad.












