Un caso de violencia extrema ocurrido en París desató un fuerte escándalo judicial. Se conoció que un juez decidió dejar en libertad a un hombre acusado de golpear salvajemente a su parejahasta dejarla en un coma irreversible. El argumento se basó en que “no existía riesgo de reincidencia” ya que la muerte de la víctima sería inevitable.
El agresor, Mourad S., un ciudadano tunecino de 41 años, fue denunciado por tentativa de homicidio el 22 de diciembre. Luego de que su pareja, Tiphaine M., fue encontrada inconsciente en la escalera de un edificio ubicado en el distrito XX de la capital francesa. La mujer presentaba múltiples hematomas y un severo traumatismo cerebral.
París (distrito XX), jueves 8 de enero.
El argumento del juez que desató la polémica
La decisión inicial que había tomado el juez instructor generó estupor incluso dentro del sistema judicial. Para justificar la libertad bajo control del acusado, el magistrado sostuvo textualmente que “no hay riesgo de reiteración porque el fallecimiento de la víctima, en coma, es inevitable”.
Tribunal de París
El fallo fue duramente cuestionado por la fiscalía, y el abogado general se declaró “abasourdi” ante el razonamiento del juez. A su vez, remarcó que el imputado es un individuo violento, inestable, sin empleo y sin documentación. Tambien tiene consumo problemático de alcohol y drogas, y no posee garantías reales de representación ante la Justicia.
Este martes, la Cámara de Instrucción revocó la decisión y ordenó su inmediata detención. Mourad S. fue finalmente encarcelado.
Una noche de violencia registrada por cámaras
La reconstrucción de los hechos se apoya en imágenes de videovigilancia. Las cámaras muestran a la pareja desplazándose durante la noche por distintas líneas del metro parisino, primero en la línea 7 y luego en la línea 2. En las inmediaciones de la estación Pyrénées, se los ve discutiendo y, en al menos dos ocasiones, el hombre abofetea a la mujer y la arrastra del cabello.
La estación de metro Pyrénées
A la 1:19 ingresan al edificio donde la víctima se alojaba, a la 1:51, el agresor sale solo. Regresa a las 2:43 y los bomberos llegan recién a las 3:30, tras un llamado realizado por el propio imputado.
Antecedentes y un fallo que expone al sistema
Mourad S declaró que ambos se encontraban en un estado avanzado de ebriedad y sostuvo que la mujer habría sufrido varias caídas en la escalera. Admitió haber ejercido violencia, pero negó intención homicida.
Su prontuario judicial registra cuatro condenas previas por hechos de violencia y rebelión.Los magistrados de alzada rechazaron la postura del abogado defensor y ordenaron la prisión preventiva.
Tiphaine M. permanece en un coma irreversible y su fallecimiento es considerado inminente por el equipo médicom Mientras tanto, el caso dejó al descubierto una lógica judicial que provocó indignación pública: la liberación de un agresor violento basada en la presunción de que su víctima no sobreviviría.
Un argumento que, lejos de cerrar el caso, abrió un debate profundo sobre los límites, prioridades y responsabilidades del sistema judicial frente a la violencia extrema.