En un alarde de desconexión con la realidad que atraviesa la nación, el presidente socialista Pedro Sánchez ha decidido dejar su agenda en blanco durante cuatro semanas. Mientras los montes españoles sufren una de las peores crisis ambientales de los últimos años, el líder del PSOE no retomará su actividad oficial hasta el próximo 25 de agosto, tras un último Consejo de Ministros que evidencia la fragilidad de un Gobierno incapaz de cumplir sus propias promesas legislativas antes del parón estival.
Mientras miles de ciudadanos ven peligrar sus hogares por el fuego, Pedro Sánchez y Begoña Gómez se han trasladado a la isla de Lanzarote para disfrutar de una oferta exclusiva que prioriza la privacidad frente al turismo masivo tradicional.

El presidente se rodea de experiencias sofisticadas en zonas como Puerto Calero, un puerto deportivo de élite famoso por sus yates, tiendas selectas y ambiente tranquilo, además de pernoctar en alojamientos de alta gama e integrados en el paisaje volcánico que garantizan un turismo pausado y ajeno al caos que impera en la península.
La desidia del Ejecutivo socialista no es solo estética, sino presupuestaria y letal. Según los datos del observatorio de la AIReF, el Gobierno de Sánchez sólo ha gastado el 26% de los 401 millones de euros de Fondos UE destinados específicamente a la prevención de incendios y gestión forestal.











