De esa partida vital para proteger el patrimonio natural español, apenas se habían desembolsado 105,7 millones hasta el mes de julio, a pesar de que el propio Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) reconoce que España es uno de los países más expuestos a las altas temperaturas y grandes fuegos.
Incluso la escasa inversión ejecutada está bajo sospecha: la oposición denuncia que 61,6 millones de los fondos ya invertidos han sido realmente gestionados por las comunidades autónomas, responsables de la compra de 128 vehículos para combatir las llamas, lo que deja la gestión directa del Ministerio de Sara Aagesen en una posición aún más precaria.
El retiro de Sánchez se produce tras un sonoro fracaso político: la retirada del decreto sobre vivienda, que el Ejecutivo pretendía usar como cierre de curso. La medida, que incluía la congelación de los alquileres durante un periodo de dos años, colapsó ante la falta de apoyos parlamentarios y las exigencias contradictorias de sus socios.













