Polonia volvió a implementar controles fronterizos con Alemania y Lituania a partir de la medianoche entre el 6 y el 7 de julio, luego de que se descubriera a la policía alemana ayudando a inmigrantes ilegales a cruzar la frontera hacia territorio polaco.
Luego de la entrada en vigor de la medida, las autoridades de Polonia informaron la detención de un vehículo que transportaba a cuatro inmigrantes ilegales, originarios de Afganistán.
El primer ministro Donald Tusk había anunciado esta decisión días atrás, como respuesta a la creciente presión interna, especialmente debido a la política alemana de devolver mensualmente a cientos de inmigrantes.
Por otro lado, la frontera con Lituania sigue siendo una vía de tránsito para migrantes que ingresan de forma irregular desde Bielorrusia hacia Letonia y Lituania, con la intención de continuar su ruta hacia el oeste a través del territorio polaco.













