Una catástrofe natural golpeó este miércoles 26 de agosto a la región del Himalaya. Al menos 98 personas murieron y cientos permanecen desaparecidas después de que una violenta inundación repentina afectara la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet, en China. El distrito nepalí de Rasuwa se encuentra entre los sectores más castigados.
La fuerza del agua y el barro arrasó viviendas, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos. En territorio tibetano, el desastre también alcanzó el puerto de Gyirong, uno de los principales pasos terrestres de la región, donde quedaron interrumpidas rutas, comunicaciones y conexiones eléctricas.












