Virginia Giuffre, una de las principales voces en la denuncia de los abusos sexuales perpetrados por Jeffrey Epstein, fue hallada sin vida en su casa por un aparente suicidio a los 41 años en Neergabby, Australia, donde vivía con su esposo y sus hijos.
Su familia confirmó la noticia y expresó un profundo pesar por su muerte, destacando su papel como defensora incansable de los derechos de las víctimas de abuso sexual y trata de personas.
“Perdió la vida por suicidio, tras ser víctima de abuso sexual y tráfico durante toda su vida. Virginia fue una luchadora incansable. Era la luz que levantaba a muchos sobrevivientes”, expresó la familia en un comunicado.
También señalaron que, si bien sufría problemas de salud física, fue el peso emocional de su historia lo que finalmente se tornó insoportable.

Giuffre fue una figura clave en las investigaciones que desenmascararon la red de tráfico sexual liderada por Epstein. Su testimonio fue fundamental para lograr la condena de Ghislaine Maxwell en 2021, acusada de captar y facilitar menores para Epstein.
Giuffre también proporcionó pruebas importantes en las investigaciones realizadas por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y participó en procesos judiciales internacionales, como el caso contra el agente de modelos francés Jean-Luc Brunel.
Además de su colaboración con las autoridades, Giuffre demandó en 2021 al príncipe Andrés del Reino Unido, alegando que fue abusada sexualmente por él cuando tenía 17 años. Aunque el príncipe negó las acusaciones, llegó a un acuerdo extrajudicial en 2022, sin admitir responsabilidad.











