Lee Cheuk-yan y Chow Hang-tung fueron declarados culpables bajo la ley de seguridad nacional impuesta por Beijing. Ambos podrían recibir hasta 10 años de prisión.
El Tribunal Superior de Hong Kong declaró culpables este viernes a dos destacados activistas prodemocráticos por el delito de “incitación a la subversión”, en uno de los casos más importantes relacionados con la represión política en el territorio desde la entrada en vigor de la ley de seguridad nacional.
Los condenados son Lee Cheuk-yan, de 69 años, y Chow Hang-tung, de 41, antiguos dirigentes de la desaparecida Alianza de Hong Kong en Apoyo de los Movimientos Democráticos Patrióticos de China, organización que durante décadas organizó las tradicionales vigilias para recordar a las víctimas de la represión de Tiananmén de 1989.
La masacre de Tíananmén Square
El tribunal consideró especialmente relevante que la organización utilizara de manera reiterada el lema “poner fin a la dictadura de partido único”. Los jueces interpretaron que esta consigna no constituía simplemente una expresión política, sino que buscaba generar oposición contra el Partido Comunista Chino y socavar el sistema político establecido por la Constitución china.
La acusación se enmarca en la Ley de Seguridad Nacional, aprobada en 2020 después de las grandes protestas prodemocráticas de 2019. La legislación contempla delitos como secesión, subversión, terrorismo y colaboración con fuerzas extranjeras, y se ha convertido en una de las principales herramientas utilizadas por las autoridades para perseguir a figuras de la oposición.
Lee y Chow permanecen detenidos desde 2021 y ahora enfrentan penas de hasta 10 años de prisión. La sentencia definitiva será determinada en una audiencia posterior. Un tercer dirigente de la Alianza, Albert Ho, ya se había declarado culpable anteriormente.
La organización que encabezaban fue finalmente disuelta en 2021, después de que las autoridades incrementaran la presión sobre sus dirigentes. Las tradicionales vigilias del 4 de junio, que durante décadas reunieron a miles de personas en Hong Kong, fueron prohibidas y dejaron de celebrarse públicamente.
Las protestas pro-democracia de Hong Kong de 2021
El caso generó críticas internacionales. Organizaciones defensoras de los derechos humanos y representantes de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea cuestionaron el uso de la legislación de seguridad nacional contra los activistas.
La condena constituye un nuevo golpe para el movimiento prodemocrático de Hong Kong y evidencia el endurecimiento del control político de Beijing sobre el territorio. La desaparición de las vigilias de Tiananmén y ahora la condena de sus principales organizadores marcan el progresivo cierre de uno de los espacios que durante décadas distinguió a Hong Kong por su capacidad para mantener públicamente viva la memoria de la represión de 1989.