Un comité de investigación formado por el régimen sirio de Ahmed al-Sharaa informó este martes que durante los enfrentamientos armados del mes de marzo murieron 1.426 personas, ya sea en ataques dirigidos contra fuerzas de seguridad sirias o en las posteriores masacres de miembros de la comunidad alauita.
No obstante, el informe del régimen concluyó que los altos mandos militares no emitieron órdenes para llevar a cabo esos ataques, y el informe sostiene que fue por “motivos que se basaban principalmente en la venganza, no en la ideología”.
Los hechos ocurrieron en la zona costera del país y representan los actos de violencia más graves desde la caída del régimen de Bashar al-Assad a finales del año pasado. El trabajo del comité se considera una evaluación clave para las nuevas autoridades sirias, conformadas en gran medida por ex yihadistas rebeldes que lucharon contra Assad, y que ahora enfrentan nuevos focos de tensión con otras minorías en el suroeste del país.











