El gobierno izquierdista británico salió a llorar por las declaraciones de Donald Trump luego de que el presidente de Estados Unidos afirmara que está “revisando” su posición respecto a la soberanía de las Islas Malvinas.
Desde Londres ratificaron que no hubo "ningún cambio" en su postura y remarcaron que los habitantes del archipiélago son "británicos" y tienen derecho a "decidir su futuro".
El lunes, Trump fue consultado sobre si Estados Unidos estaba reconsiderando su posición sobre el territorio ocupado ilegalmente por el Reino Unido y reclamado por la Argentina. “Siempre reviso las posiciones, y esa es una de ellas”, respondió el mandatario estadounidense.
Javier Milei, Donald Trump y Andy Burnham.
La declaración generó un fuerte enojo en el gobierno británico. El vocero oficial del primer ministro Andy Burnham sostuvo: “En el verano establecimos nuestra posición muy claramente y eso no ha cambiado. Los isleños de las Falklands son británicos, con derecho a determinar su propio futuro. Han expresado su deseo de seguir siendo un Territorio Británico de Ultramar y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable”.
También se pronunció John Healey, secretario de Hacienda británico, quien fue contundente al referirse a la soberanía del archipiélago: “Son británicas y seguirán siendo británicas”, dijo.
Respecto a la reacción oficial frente a las palabras de Trump en Argentina, el presidente Javier Milei sostuvo este martes que había ocurrido “algo muy fuerte” en relación con la cuestión Malvinas, mientras que anunció que el jueves hablará en una cadena nacional para hablar de los avances en el reclamo de soberanía.
El canciller Pablo Quirno también se refirió al tema y remarcó que la resolución de la disputa debe alcanzarse por la vía “diplomática”. Además, planteó la necesidad de “tener acciones más concretas” sobre las Islas Malvinas y sostuvo que la “obligación es mantener el reclamo”.
El presidente Javier Milei.
Antecedentes
El antecedente más reciente de un posible cambio en la posición estadounidense se remonta a fines de abril, cuando se filtró a través de Reuters un correo electrónico del Pentágono.
El contenido, publicado el 24 de abril, señalaba que dentro del gobierno de Trump se evaluaba revisar la posición diplomática estadounidense sobre territorios europeos considerados “posesiones imperiales”, con una referencia específica a las Malvinas.
El planteo había aparecido en un contexto de tensión entre Trump y el entonces primer ministro británico Keir Starmer, así como con otros países de la OTAN, por su falta de apoyo frente a las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra el régimen terrorista de Irán.
La posibilidad de utilizar la cuestión Malvinas como instrumento de presión sobre Londres quedó así instalada en el escenario diplomático.
En medio de estas tensiones, Yahir Netanyahu, hijo del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, se sumó a la disputa y volvió a publicar este lunes en redes sociales un mensaje en el que sostiene que las Islas Malvinas pertenecen a la Argentina.
Ya había realizado anteriormente una manifestación similar, en un contexto de tensiones diplomáticas entre Londres e Israel por las posiciones británicas respecto de Gaza y Medio Oriente.