La caída de Lecornu, que había sido el quinto primer ministro en menos de dos años, deja a Macron sin margen de maniobra y confirma la descomposición de la Quinta República.
Francia sin gobierno y un presidente acorralado
El presidente Emmanuel Macron aceptó la dimisión de Lecornu sin designar aún a un sucesor, quedando ahora bajo su exclusiva responsabilidad definir el rumbo del país. Con la salida del “último recurso político" con el que contaba el presidente, Francia se sumerge en una nueva etapa de incertidumbre. El jefe de Estado enfrenta tres caminos posibles: nombrar otro primer ministro, disolver la Asamblea Nacional y llamar a elecciones, o presentar su propia renuncia, aunque esta última opción no parece considerarla.
Los mercados reaccionaron con fuerza ante la renuncia de Lecornu. La Bolsa de París abrió la jornada con una caída superior al 2%, arrastrando a las principales acciones bancarias y del sector energético, y reflejando el temor a una crisis institucional prolongada.













