Rusia confirmó que el tradicional desfile del 9 de mayo en la Plaza Roja se realizará sin la presencia de vehículos militares, una decisión inédita que evidencia el impacto directo de la guerra en Ucrania sobre la imagen y las capacidades de la administración de Vladimir Putin.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que el evento no será cancelado, pero sí reducido, eliminando la exhibición de tanques, misiles y otros sistemas pesados que históricamente funcionaban como símbolo de poder. La medida rompe con una tradición clave en la narrativa oficial, donde el desfile del Día de la Victoria era utilizado para proyectar fortaleza militar tanto hacia el interior como hacia el exterior.












