Rusia lanzó este viernes una nueva serie de ataques contra distintas zonas de Ucrania, incluidos Kiev y la región de Járkiv, en una jornada marcada por nuevos daños a infraestructura y víctimas civiles. Los ataques se produjeron mientras continúan las operaciones militares de ambos países y permanecen estancadas las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz.
En Kiev, las autoridades informaron que la capital fue atacada con misiles balísticos durante la tarde. El alcalde Vitali Klitschko pidió a los habitantes permanecer en los refugios mientras los sistemas de defensa aérea operaban para interceptar las amenazas. El ataque se produjo un día después de otra ofensiva rusa que dejó al menos 19 heridos en Kiev y sus alrededores.












