Una ofensiva con misiles y drones provocó incendios en la capital ucraniana y dejó al menos siete muertos en Zaporiyia. El presidente Volodímir Zelensky afirmó que Moscú empleó misiles balísticos suministrados por Corea del Norte.
Rusia lanzó una nueva ofensiva con misiles y drones contra varias regiones de Ucrania durante la madrugada, provocando incendios en distintos sectores de Kiev y dejando al menos siete muertos y más de veinte heridos en la ciudad de Zaporiyia, según informaron las autoridades ucranianas. El ataque se produjo en medio de una intensificación de los bombardeos rusos y de los recientes ataques ucranianos contra la infraestructura rusa.
En Kiev, varios misiles impactaron en zonas industriales y de almacenamiento, provocando grandes incendios que obligaron a desplegar decenas de dotaciones de bomberos y equipos de emergencia. Las autoridades locales informaron que varios almacenes y edificios logísticos resultaron dañados, mientras los sistemas de defensa aérea intentaban interceptar parte de los proyectiles lanzados contra la capital.
Un edificio de Zaporiyia después del ataque ruso
El ataque más letal se registró en la ciudad de Zaporiyia, donde un misil alcanzó las instalaciones de la planta siderúrgica Zaporizhstal cuando numerosos trabajadores se dirigían hacia los refugios antiaéreos. Las autoridades ucranianas confirmaron la muerte de siete trabajadores y al menos 24 personas heridas, además de importantes daños en edificios residenciales ubicados en las inmediaciones del complejo industrial.
El presidente Volodímir Zelensky aseguró que, además de misiles hipersónicos rusos, Moscú utilizó misiles balísticos suministrados por Corea del Norte durante la ofensiva. Según el mandatario, este hecho confirma la creciente cooperación militar entre ambos países y representa una nueva escalada del conflicto.
Soldados rusos con un dron militar
La nueva ofensiva se produce en un contexto de creciente intercambio de ataques de largo alcance entre ambos países. En los últimos días, Ucrania golpeó refinerías, depósitos de combustible y otros objetivos estratégicos situados en el interior de Rusia, mientras Moscú incrementó el uso de misiles balísticos y drones contra ciudades ucranianas, aprovechando las limitaciones del sistema de defensa aérea de Kiev.
Mientras continúan los combates, las autoridades ucranianas mantienen la alerta aérea en gran parte del país y advirtieron que Rusia podría intensificar aún más sus bombardeos en las próximas semanas. Zelensky insistió en que Moscú "se prepara para una mayor escalada, no para la paz", y volvió a reclamar una respuesta firme de la comunidad internacional frente al fortalecimiento de la alianza militar entre Rusia y Corea del Norte.