Rusia lanzó durante la madrugada del 20 de agosto una nueva ofensiva aérea de gran escala contra Kiev y su región, utilizando una combinación de misiles y drones. El ataque dejó al menos 13 personas muertas y otras 33 heridas, según el balance actualizado de las autoridades ucranianas.
La ofensiva alcanzó 12 puntos diferentes de la capital, principalmente en los distritos de Darnytskyi, Sviatoshynskyi y Solomianskyi. Entre las estructuras afectadas se encuentran edificios residenciales, una escuela y un centro médico infantil. También se registraron incendios y personas atrapadas bajo los escombros.












