Rusia lanzó una nueva ofensiva con misiles balísticos y drones contra distintas regiones de Ucrania durante la noche del martes y la madrugada del miércoles 14 de octubre. Al menos seis personas murieron y alrededor de 20 resultaron heridas, según los primeros balances de las autoridades ucranianas. Los ataques alcanzaron Kiev, la región de Dnipropetrovsk y Zaporizhzhia, además de provocar daños en viviendas e instalaciones energéticas.
En la capital ucraniana, los bombardeos afectaron infraestructura energética y provocaron interrupciones del suministro eléctrico en cinco distritos. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que instalaciones de la ciudad y sus alrededores fueron alcanzadas por misiles balísticos. También reportó daños e incendios en un edificio residencial de nueve plantas en el distrito de Desnianskyi, donde trabajaron equipos de emergencia y personal sanitario.











