Rusia lanzó durante la madrugada del miércoles 7 de octubre una ofensiva aérea de gran escala contra seis regiones de Ucrania, que dejó al menos 19 muertos y decenas de heridos, según las autoridades ucranianas. Los bombardeos alcanzaron infraestructuras energéticas, instalaciones industriales y militares, además de edificios residenciales. Entre las zonas afectadas estuvieron Kiev, Cherníguiv y Odesa.
La localidad de Priluki, en la región de Cherníguiv, fue uno de los lugares más golpeados. Según el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania, un ataque destruyó parte de un edificio residencial de cinco plantas provocando la muerte de 13 personas, entre ellas cuatro niños y Otras 50 resultaron heridas.



















