El gobierno de Bolivia anunció la expulsión de la dirigente argentina Mercedes Trimarchi, referente de la izquierda radical e integrante de Izquierda Socialista, tras acusarla de participar activamente en las protestas que buscan forzar la salida del presidente Rodrigo Paz y profundizar la crisis política que atraviesa el país.
La decisión fue confirmada por el canciller Fernando Aramayo, quien sostuvo que la exdiputada argentina utilizó su ingreso como turista para realizar actividades políticas e intervenir en asuntos internos bolivianos.
“Hemos denunciado su situación migratoria y procederemos a su salida del país”, afirmó el funcionario.
Una activista extranjera en las protestas contra un gobierno democrático
La expulsión se produce en medio de una ola de bloqueos, manifestaciones y acciones coordinadas por sindicatos radicalizados, organizaciones campesinas y sectores vinculados al ex presidente socialista Evo Morales, que exigen la renuncia de Rodrigo Paz apenas seis meses después de su llegada al poder.
Para el gobierno boliviano, la presencia de Trimarchi constituye un caso evidente de injerencia extranjera.

La dirigente argentina no solo participó en manifestaciones opositoras, sino que además tomó la palabra en actos organizados por la Central Obrera Boliviana (COB), una de las principales organizaciones que impulsa la presión contra el Ejecutivo.
Según denunció la Cancillería, la activista buscó legitimar internacionalmente una ofensiva política que amenaza la estabilidad institucional del país.
Del Congreso argentino a las calles de Bolivia
Trimarchi, actual legisladora porteña y referente histórica de la izquierda trotskista argentina, publicó en redes sociales que había viajado a Bolivia para respaldar las movilizaciones contra Rodrigo Paz.
En sus mensajes acusó al gobierno boliviano de aplicar medidas “represivas” y reclamó abiertamente la salida del mandatario.
También participó de actividades políticas en El Alto y mantuvo encuentros con organizaciones que lideran los bloqueos que mantienen cercada la ciudad de La Paz desde hace más de tres semanas.









