Un fuerte terremoto de magnitud 7,1 sacudió este miércoles a Venezuela y provocó escenas de pánico en Caracas y otras regiones del país, mientras el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió advertencias para zonas del Caribe, incluidas Aruba, Curazao y Bonaire.
De acuerdo con los reportes preliminares del Servicio Geológico de Estados Unidos, el movimiento telúrico tuvo su epicentro cerca de Morón, en el estado Carabobo, una zona ubicada sobre la costa norte-centro venezolana. El sismo se registró a las 19:04, hora de la Argentina, con una profundidad estimada de entre 10 y 13 kilómetros, lo que favoreció que se sintiera con fuerza en superficie.
El temblor alcanzó con intensidad a Caracas, donde vecinos evacuaron edificios, comercios y viviendas ante el movimiento prolongado de las estructuras. En distintos barrios de la capital se reportaron daños en departamentos, grietas, caída de muros y columnas de polvo. También se registraron cortes de electricidad en algunas zonas, según los primeros testimonios difundidos por medios locales e internacionales.
Las autoridades venezolanas todavía no habían confirmado un balance definitivo de víctimas, mientras continuaban las evaluaciones sobre daños materiales. Al mismo tiempo, se informaron varias réplicas posteriores al evento principal, lo que mantuvo en alerta a la población y obligó a muchos vecinos a permanecer fuera de sus casas por precaución.
El sismo también fue percibido en varios estados venezolanos, entre ellos Aragua, Falcón, Anzoátegui, Lara, Táchira, Sucre, Miranda, Guárico, Barinas y Portuguesa. En Colombia, habitantes de zonas fronterizas y otras ciudades reportaron movimientos leves pero notorios, aunque hasta el momento no se confirmaron daños de consideración en ese país.
La alerta de tsunami elevó la preocupación regional a países como Puerto Rico, las Islas Vírgenes y sectores del Caribe cercanos a Venezuela. También se mencionó la posibilidad de olas peligrosas en Aruba, Curazao y Bonaire, por lo que las autoridades y organismos especializados continuaban monitoreando la evolución del fenómeno.
Venezuela se encuentra en una zona de alta actividad sísmica por la interacción entre las placas del Caribe y Sudamérica. Esa condición geológica explica la frecuencia de movimientos telúricos en el norte del país, aunque eventos de esta magnitud no son habituales.
El antecedente reciente más importante ocurrió en agosto de 2018, cuando un terremoto de magnitud 7,3 frente al estado Sucre se sintió en buena parte del territorio venezolano y en varios países vecinos. El episodio de este miércoles vuelve a exponer la vulnerabilidad estructural de un país golpeado por años de deterioro en infraestructura y servicios básicos bajo el chavismo