Un testigo presencial relató los momentos de pánico vividos en el interior de la escuela. Andreas Sundling, de 28 años, recordó que escuchó tres disparos seguidos de gritos en los pasillos.
Mientras se refugiaba en un aula, Sundling mencionó que se les indicó esperar en el lugar hasta ser evacuados. En ese momento, la incertidumbre y el miedo prevalecían, ya que la información recibida era que deberían permanecer en el aula hasta nuevas indicaciones.
La escuela Risbergska ofrece una variedad de programas educativos, desde la educación primaria y secundaria hasta cursos para adultos mayores de 20 años, incluyendo clases para inmigrantes y formación profesional.

El tiroteo en Örebro ha conmocionado a la población sueca, ya que el país ha sido históricamente conocido por su bajo índice de violencia armada hasta los últimos años, en los cuales la incontrolada inmigración ilegal atrajo una ola de violencia al país nórdico.
Las autoridades, además de abordar la situación de inmediato, han comenzado a investigar los motivos del ataque y a esclarecer los detalles relacionados con el agresor y su relación con las víctimas.














