las autoridades venezolanas confirmaron al menos 920 muertos y 3.360 heridos.
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Venezuela atraviesa uno de los momentos más dramáticos de su historia reciente. Dos días después del doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5, las autoridades elevaron el balance oficial a 920 fallecidos y 3.360 heridos, mientras las operaciones de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas. Además, al menos 170 personas permanecen atrapadas bajo los escombros, por lo que el número de víctimas podría seguir aumentando.
Las tareas de rescate se concentran principalmente en Caracas, La Guaira y Miranda, donde decenas de edificios colapsaron tras los sismos. Equipos de emergencia trabajan sin descanso utilizando maquinaria pesada, perros especializados y tecnología de detección para localizar sobrevivientes. Sin embargo, el paso de las horas reduce las posibilidades de encontrar personas con vida.
Edificio en Venezuela después del terremoto
La magnitud de la tragedia ha movilizado una amplia respuesta internacional. Estados Unidosenvió dos buques, aeronaves y personal especializado para colaborar en las tareas de rescate, mientras el mayor general del Cuerpo de Marines estadounidense llegó a Venezuela para coordinar la asistencia humanitaria sobre el terreno.
Paralelamente, Washington flexibilizó temporalmente determinadas sanciones para facilitar las operaciones de socorro y el envío de ayuda al país.
Otros países también comenzaron a desplegar recursos. México anunció el envío de un contingente de 261 efectivos, entre médicos, rescatistas y personal militar, mientras varias naciones europeas y organismos internacionales coordinaron el traslado de hospitales de campaña, alimentos, medicamentos y equipos de búsqueda. En total, al menos 17 países y las Naciones Unidas participan ya en la asistencia humanitaria.
La emergencia también provocó importantes problemas en la infraestructura del país. Persisten cortes eléctricos que afectan puertos, plantas industriales y servicios esenciales, dificultando tanto las tareas de rescate como la distribución de ayuda humanitaria. Además, continúan registrándose réplicas que mantienen en alerta a millones de venezolanos y obligan a suspender temporalmente algunos operativos por razones de seguridad.
Rescatistas venezolanos entre los escombros
Mientras tanto, miles de familias permanecen desplazadas y buscan noticias de sus seres queridos desaparecidos. Diversas organizaciones humanitarias trabajan en centros de evacuación y refugios temporales para asistir a los damnificados, en una catástrofe que ya es considerada la peor tragedia natural sufrida por Venezuela en muchas décadas.
Con cientos de personas aún desaparecidas y numerosos edificios reducidos a escombros, las autoridades reconocen que el balance de víctimas podría seguir creciendo en los próximos días.