Tres de las principales naciones del Golfo, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, cuentan con reservas de producción suficientes como para aumentar rápidamente su oferta de petróleo en caso de que el presidente estadounidense, Donald Trump, avance con la imposición de sanciones secundarias contra Rusia. Así lo señala el analista energético de Reuters, Ron Bousseau.
Según sus estimaciones, Arabia Saudita estaría en condiciones de sumar 2,3 millones de barriles diarios en un plazo de 90 días, mientras que los Emiratos Árabes Unidos podrían aportar 900.000 barriles más por día y Kuwait, otros 600.000. Este margen adicional permitiría a estos países cubrir el déficit que se generaría si las exportaciones rusas sufrieran interrupciones significativas.













