El presidente estadounidense aseguró que numerosos ataques ucranianos dejaron temporalmente fuera de servicio varias refinerías rusas y pidió nuevamente el fin de la guerra.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que Rusia perdió el control de su industria de diésel como consecuencia de la guerra con Ucrania y de los ataques contra sus instalaciones energéticas. El mandatario sostuvo que numerosas refinerías rusas fueron dañadas y permanecen, al menos temporalmente, fuera de servicio.
“Rusia ha perdido desafortunadamente el control de su industria de diésel debido a su guerra con Ucrania”, escribió Trump en su plataforma Truth Social. El presidente estadounidense agregó que una gran cantidad de refinerías habían sido destruidas o inutilizadas y volvió a reclamar el final del conflicto.
Vladimir Putin junto al presidente Donald Trump
Las declaraciones se producen después de una campaña sostenida de ataques ucranianos contra la infraestructura petrolera rusa. Según cálculos de Reuters basados en información de participantes del mercado, seis de las principales refinerías productoras de diésel de Rusia Omsk, Kirishi, Taneco, Volgogrado, NORSI y Perm representan aproximadamente la mitad de la producción de diésel del país.
La refinería de Kirishi quedó completamente detenida, mientras que las plantas de Volgogrado y NORSI operaban alrededor de una cuarta parte de su capacidad nominal. La Agencia Internacional de Energía señaló además que durante los primeros ocho meses de 2026 una refinería rusa fue alcanzada con éxito por ataques de drones, en promedio, cada tres días.
El deterioro de la capacidad de refinación también tuvo consecuencias sobre el mercado interno ruso. Moscú introdujo restricciones a las exportaciones de gasolina, diésel y combustible para aviones con el objetivo de aumentar la disponibilidad doméstica.
Trump también relacionó la situación rusa con el aumento de los precios internacionales del diésel. Durante una conversación telefónica con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, el mandatario estadounidense volvió a pedir que Kiev detenga los ataques contra las refinerías rusas. Washington sostiene que las interrupciones están contribuyendo a una escasez mundial de combustible.
Refinerias de Moscú siendo bombardeados por Ucrania
Ucrania, por su parte, considera las refinerías y otras instalaciones energéticas rusas objetivos vinculados con la capacidad de Moscú para financiar y sostener su esfuerzo militar. Zelenski respondió que Kiev continúa buscando una desescalada, pero reclamó que Rusia también detenga los ataques contra la infraestructura energética ucraniana.
La situación energética se ha convertido así en uno de los principales puntos de presión dentro de las conversaciones entre Washington, Moscú y Kiev, mientras Trump insiste en alcanzar el fin de la guerra.