Donald Trump lanzó este domingo 4 de enero de 2026 la que probablemente sea su declaración más dura contra el presidente izquierdista de Colombia, Gustavo Petro. Desde el Air Force One, mientras se trasladaba de Florida a Washington, el mandatario estadounidense calificó al jefe de Estado colombiano como “un hombre enfermo” y cuestionó de manera frontal la política antidrogas de su gobierno.
Las declaraciones se dieron en un contexto regional marcado por la reciente operación militar en Venezuela que derivó en la captura del dictador Nicolás Maduro y por la decisión de la Casa Blanca de avanzar con una estrategia más activa frente a gobiernos latinoamericanos alineados con el socialismo.
“Colombia está muy enferma”, dijo Trump
Trump fue categórico al describir la situación en Colombia. “Venezuela está enferma, Colombia también está muy enferma. Gobernada por un hombre enfermo al que le gusta producir cocaína y venderla a los Estados Unidos”, afirmó ante los periodistas que viajaban con él.
El presidente norteamericano sostuvo que el actual rumbo del gobierno colombiano es incompatible con la seguridad regional y con la lucha contra el narcotráfico, uno de los ejes centrales de su política exterior. Además, advirtió que Petro “no va a estar haciéndolo por mucho tiempo”, en alusión a una posible presión política, económica o incluso militar.

Trump no descartó una operación militar en Colombia
Consultado de manera directa sobre la posibilidad de una intervención estadounidense en Colombia, Trump respondió sin rodeos: “Eh, suena bien para mí. Sí”. La frase, breve pero contundente, generó un fuerte impacto político y mediático, al dejar en evidencia que Washington evalúa escenarios de mayor envergadura si no se registra un cambio en la política antidrogas del país sudamericano.
Trump insistió en que, bajo la actual administración colombiana, existen “procesadoras de cocaína y fábricas de cocaína” que operan con impunidad. Para la Casa Blanca, la falta de resultados concretos en la lucha contra el narcotráfico representa una amenaza directa a los intereses de Estados Unidos.









