En una sesión legislativa extensa y marcada por fuertes tensiones, el Senado de los Estados Unidos aprobó por un estrecho margen el proyecto de presupuesto federal impulsado por la administración Trump.
La votación, que resultó en un empate 50-50, fue definida por el vicepresidente JD Vance, quien actuó como presidente del Senado, permitiendo que avance una de las iniciativas más ambiciosas del segundo mandato del presidente.
El paquete presupuestario, que ahora deberá regresar a la Cámara de Representantes para su revisión final, constituye la base operativa para cumplir con varias de las promesas de campaña de Donald Trump. La propuesta contempla una combinación de recortes impositivos, restricciones al gasto social y una inversión significativa en seguridad fronteriza y migratoria.












