La administración de Donald Trump ha elevado al máximo nivel la presión contra el narcotráfico que golpea a Estados Unidos y que, según investigaciones judiciales, tiene como pieza central al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. Documentos y reportes oficiales revelan que Washington estudia acciones militares de alto impacto, que incluyen ataques con misiles desde destructores navales y el uso de drones de combate contra objetivos narco-terroristas en América Latina.
Según el Washington Post, las deliberaciones comenzaron a principios de este año e involucran directamente al Pentágono. La Casa Blanca evalúa opciones que van desde bombardear laboratorios de droga y pistas clandestinas hasta neutralizar a líderes criminales con capacidad logística en México, Venezuela y la región. “La prioridad del presidente Trump es terminar con el narcotráfico y llevar a los responsables ante la justicia”, enfatizó la portavoz presidencial Karoline Leavitt en conferencia de prensa.












