Un impuesto global a las emisiones de dióxido de carbono del transporte marítimo no entrará en vigor gracias a la presión ejercida por el gobierno del presidente Donald Trump, que logró frenar este delirio impulsado por activistas climáticos.
La Organización Marítima Internacional (OMI) tenía previsto votar este viernes la implementación de este impuesto destinado a forzar a la industria naviera a abandonar el uso de combustibles fósiles. Sin embargo, la votación fue suspendida luego de que Trump llamara a rechazar la medida, afirmando que los EEUU "no lo toleraría ni lo acataría".












