La Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) acordó pagar más de USD 6 millones para resolver una serie de demandas por discriminación presentadas por estudiantes y profesores judíos.
Bajo este acuerdo, la institución admite haber permitido la creación de una "zona de exclusión judía" durante las protestas estudiantiles en contra de Israel en 2024. El mismo fue anunciado este martes y, si es aprobado por un juez federal, estará en vigor durante los próximos 15 años.
La cifra total asciende a 6,13 millones, la mayor parte dirigida a los demandantes del caso. Más de USD 2 millones se destinarán a organizaciones que luchan contra el antisemitismo en la ciudad de Los Ángeles, incluyendo Hillel de UCLA, la Liga Antidifamación (ADL), la Federación Judía de Los Ángeles, la Organización Judía de Posgrado y la Unión Ortodoxa.

Las autoridades universitarias no actuaron para impedir el acoso a estudiantes judíos.
La demanda fue presentada después de que el Consejo de Regentes de la universidad y el director de UCLA, Gene Block, admitieran ante el Congreso que no se tomaron medidas contra manifestantes que bloquearon el acceso al campus en primavera de 2024.
Durante las protestas, se instalaron campamentos en el campus que derivaron en enfrentamientos violentos con la policía, con más de 200 arrestos tras ser declarada la asamblea como ilegal.
Uno de los momentos más repudiables ocurrió cuando manifestantes, muchos con vestimenta que alaba a terroristas, impidieron que un estudiante judío accediera al recinto universitario, hecho que fue grabado y se volvió viral.
Durante las protestas, se instalaron campamentos en el campus que derivaron en enfrentamientos violentos con la policía, con más de 200 arrestos tras ser declarada la asamblea como ilegal.

Los demandantes sufrieron acoso por ser judíos
Los demandantes fueron jóvenes como Yitzchok Frankel, un estudiante de derecho que sufrió acoso por portar una kipá, y Eden Shemuelian, quien no pudo asistir a eventos de orientación debido al ambiente hostil.










