La Unión Europea (UE) dio un paso clave en la reforma de su política migratoria al aprobar de manera provisional una lista de ''países de origen seguros'' que permitirá a los Estados miembros acelerar el rechazo de determinadas solicitudes de asilo.
La medida, impulsada para unificar y agilizar los procedimientos dentro del bloque, ha generado un amplio debate político y críticas por parte de nefastas organizaciones de derechos humanos.
La lista, presentada inicialmente en abril y respaldada esta semana tras una votación en el Parlamento Europeo y un acuerdo previo entre los ministros de la UE, incluye a países como Egipto, Túnez, Marruecos y Turquía, además de Bangladesh, Colombia e India. También figuran todos los Estados candidatos a la adhesión al bloque, entre ellos Albania, Bosnia y Herzegovina, Georgia, Moldavia, Montenegro, Macedonia del Norte, Serbia, Turquía y Ucrania.

Con las nuevas normas, un país de la UE podrá rechazar una solicitud de asilo si considera que la persona solicitante podría haber recibido protección en uno de los Estados catalogados como seguros. El objetivo declarado es reducir los tiempos de tramitación y aliviar la presión sobre los sistemas nacionales de asilo, en un contexto de creciente llegada de migrantes y solicitantes de protección internacional.
La reforma también incorpora el concepto de ''tercer país seguro'', que permitirá declarar inadmisible una solicitud si el solicitante pudo haber pedido asilo y obtenido protección en un país no perteneciente a la UE considerado seguro para él o ella.










