Las autoridades informaron que continúan las tareas de búsqueda y rescate mientras miles de personas permanecen desplazadas y la emergencia humanitaria se extiende en las zonas más afectadas.
El régimen de Venezuela actualizó este viernes el balance oficial de víctimas por los terremotos que sacudieron el norte del país el pasado 24 de junio y confirmó que el número de fallecidos ascendió a 2.954 personas. Las autoridades indicaron que los equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros de las ciudades más afectadas, mientras miles de familias permanecen desplazadas y la crisis humanitaria sigue agravándose.
El nuevo informe oficial refleja un incremento de más de 300 víctimas respecto al balance difundido el día anterior, cuando el Ministerio de Comunicación había informado 2.645 fallecidos. Además, el régimen mantiene desplegados miles de efectivos nacionales junto a brigadas internacionales de rescate que participan en la remoción de escombros, la búsqueda de sobrevivientes y la asistencia a los damnificados.
Rescatistas estadounidenses en Venezuela
Los dos sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, se registraron con apenas segundos de diferencia y provocaron el colapso de cientos de edificios, especialmente en el estado de La Guaira y en distintos sectores de Caracas. La magnitud de los daños convirtió al desastre en uno de los peores registrados en la historia reciente de Venezuela y movilizó ayuda humanitaria procedente de decenas de países.
De acuerdo con las autoridades, más de 16.000 personas permanecen sin vivienda a causa de la destrucción de barrios enteros, mientras continúan las labores para localizar a quienes aún permanecen desaparecidos. Organizaciones internacionales y equipos médicos instalaron hospitales de campaña para atender a los heridos y reforzar un sistema sanitario que ya enfrentaba importantes limitaciones antes de la tragedia.
Rescatistas venezolanos entre los escombros
Las operaciones de rescate siguen concentrándose en edificios que colapsaron completamente y donde todavía existe la posibilidad de recuperar cuerpos o encontrar sobrevivientes. Aunque las probabilidades disminuyen, en las últimas jornadas se registraron algunos rescates exitosos de personas que permanecieron atrapadas bajo los escombros durante más de una semana, lo que llevó a las autoridades a mantener activos los operativos de búsqueda.
Mientras tanto, el régimen continúa coordinando la distribución de alimentos, agua potable, medicamentos y otros insumos básicos en las zonas afectadas. La reconstrucción infraestructura pública aparece ahora como uno de los principales desafíos para las autoridades venezolanas, que deberán afrontar una emergencia de gran magnitud al tiempo que prosiguen las tareas de asistencia a los miles de damnificados por los terremotos.