Venezuela concretó su primer envío de petróleo crudo a Israel en casi cuatro años, en el marco de una profunda reconfiguración del esquema exportador del país tras la caída del régimen narcochavista. El cargamento fue destinado a Bazan Group, el principal refinador israelí, y se realizó bajo el nuevo sistema de control y supervisión de las ventas internacionales asumido por Estados Unidos.
La operación, revelada por la agencia Bloomberg, marca un punto de inflexión en el comercio energético venezolano luego de la captura del dictador narco Nicolás Maduro y del anuncio de la administración estadounidense de que pasará a gestionar directamente la comercialización del crudo del país sudamericano. Según fuentes con conocimiento directo de la transacción, el acuerdo no fue divulgado oficialmente y se manejó con reserva.











