"Le hemos ganado el pulso al Gobierno. Pedro Sánchez quería la foto mía encarcelado y le hemos dicho que no", afirmó el periodista celebrando el levantamiento de la orden de detención.
La libertad de prensa ha obtenido una victoria histórica frente a la tiranía del gobierno socialista de Pedro Sánchez. Este viernes, el periodista independienteVito Quiles se presentó voluntariamente en los juzgados de Plaza de Castilla, logrando que la magistrada del Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid retirara de forma inmediata la orden de búsqueda y captura que pesaba sobre él.
Acompañado por su abogado, Juan Gonzalo Ospina, el comunicador demostró que no teme a las maniobras de un ejecutivo que utiliza las instituciones para silenciar a sus críticos más punzantes.
Al salir de la sede judicial, Vito Quiles destruyó al corrupto Pedro Sánchez con declaraciones que ya son un símbolo de resistencia: "Le hemos ganado el pulso al Gobierno. Pedro Sánchez quería la foto mía encarcelado y le hemos dicho que no. No aceptamos esta persecución. Hemos ganado".
El periodista denunció que el objetivo del gobierno era verlo "engrilletado" y entrando "esposado en un calabozo" para alimentar una campaña de desprestigio mediático, una pretensión que quedó pulverizada tras su personación.
Durante su intervención, Quiles fue contundente al señalar la doble vara de medir de la justicia bajo el régimen de Sánchez. Criticó que mientras a él se le tacha de "prófugo" o "fugitivo" por una causa menor, a personajes como Carles Puigdemont se les trate como el "vecino de Waterloo".
"Yo sí que puedo decir que cuando vengo aquí entro con mi pasaporte y salgo con él. Otros no pueden decir lo mismo", sentenció, subrayando que la orden de detención carecía de fundamentos legales y respondía puramente a motivaciones políticas.
Los detalles técnicos del caso confirman la naturaleza arbitraria del proceso. Aunque la jueza ha citado a Quiles como querellado para el próximo 20 de julio a las 12:45 horas, la orden de detención fue levantada al comprobarse que el periodista no intentaba eludir la acción de la justicia, sino que simplemente no había sido notificado adecuadamente.
El presidente, Javier Milei y el periodista, Vito Quiles
La causa en cuestión se deriva de una publicación sobre un asesor de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, algo que Quiles defiende como una información cierta y amparada por el derecho a la información.
Este episodio es el punto álgido de una persecución política que incluyó un despliegue policial desproporcionado en la sede de EDA TV, en la calle Lagasca, donde los agentes intentaron ejecutar el arresto el pasado miércoles sin éxito.
El acoso gubernamental llegó a tal extremo que el presidente de Argentina, Javier Milei, ofreció formalmente asilo a Quiles en la embajada argentina en Madrid, reconociendo que el comunicador es víctima de una auténtica "cacería judicial" por sus investigaciones sobre la corrupción en el entorno de Begoña Gómez y el propio Pedro Sánchez.
A pesar de que el gobierno intenta asfixiarlo con hasta 5 causas judiciales simultáneas —incluyendo investigaciones en Sevilla y Madrid impulsadas por figuras afines al oficialismo como Rubén Sánchez de Facua—, Vito Quiles ha dejado claro que no dará "ni un paso atrás". La retirada de la orden de detención no es solo un triunfo personal, sino un mensaje directo a la Moncloa: la democracia y el derecho a la información son muros que el autoritarismo de Sánchez todavía no ha podido derribar.