Altos mandos del Departamento de Defensa, la CIA y el Estado Mayor Conjunto participan en la coordinación del ataque, que se espera sea ejecutado en las próximas horas. Se reporta una movilización inusual de bombarderos estratégicos y activos navales en el Golfo Pérsico.
La decisión del mandatario se produce en un clima de máxima tensión, tras días de enfrentamientos entre Israel e Irán que incluyeron ataques a instalaciones nucleares, bombardeos masivos y decenas de muertos.
Estados Unidos había evitado involucrarse directamente, pero la creciente amenaza regional por parte del terrorismo iraní llevó a Trump a ordenar una intervención militar directa.