Rusia acusó a Estados Unidos y a la OTAN de desestabilizar la región con la instalación de la base de defensa antimisiles en la localidad polaca de Redzikowo, calificándola como una "provocación estratégica" que está desde hace tiempo en la mira de sus fuerzas armadas.
"La base representa un paso abiertamente provocador en una serie de acciones profundamente desestabilizadoras por parte de los estadounidenses y sus aliados de la OTAN", declaró Maria Zakharova, vocera del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, durante una conferencia de prensa.
Zakharova añadió que, debido al tipo de amenazas derivadas de estas instalaciones occidentales, la base en Polonia ya fue incluida hace tiempo en la lista de objetivos prioritarios para una posible destrucción por parte del ejército ruso.
La diplomática afirmó que esta base, inaugurada oficialmente el pasado 13 de noviembre por el presidente polaco Andrzej Duda, "es parte de una práctica destructiva de largo plazo que busca acercar la infraestructura militar de la OTAN a las fronteras rusas". Y agregó: "esto, inevitablemente, incrementa los riesgos estratégicos y eleva el peligro general de un conflicto nuclear".
En paralelo, la tensión aumentó cuando, durante la mañana del jueves, Rusia lanzó un misil hipersónico en un ataque contra la ciudad ucraniana de Dnipro, poco después de que Ucrania empleara misiles de largo alcance suministrados principalmente por Estados Unidos en operaciones contra territorio ruso.











