Trump evalúa aplicar el modelo venezolano para la transición en Irán tras la muerte de Jamenei
Trump evalúa aplicar el modelo venezolano para la transición en Irán tras la muerte de Jamenei
porAlan Ares
internacionales
El presidente estadounidense mencionó la posibilidad de un levantamiento social que defina el rumbo político del país.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que analiza la posibilidad de aplicar en Irán un esquema similar al implementado en Venezuela tras la captura del ex dictador Nicolás Maduro. Según explicó en una entrevista con The New York Times, cuenta con “tres buenas opciones” para encabezar una eventual transición en el país persa, aunque evitó revelar nombres.
Trump describió el proceso venezolano como un “escenario perfecto”, en el que el líder fue apartado del poder mientras gran parte de la estructura estatal permaneció en funcionamiento, adoptando una postura pragmática frente a Washington.
Un escenario más complejo que Venezuela
El mandatario subrayó que la situación iraní sería considerablemente más compleja que la venezolana, debido a las capacidades militares de Irán, su programa nuclear activo y las profundas divisiones internas dentro de la sociedad.
Tras la muerte del ayatolá Ali Khamenei, el escenario político se encuentra abierto y marcado por tensiones entre sectores clericales, militares y civiles que disputan el control del poder.
Consultado sobre la posibilidad de que Ali Larijani asuma un rol central en la transición, Trump evitó pronunciarse. Larijani, recientemente sancionado por Washington, anunció la conformación de un comité interino para dirigir el país hasta la elección de un sucesor definitivo.
Trump durante el operativo en Irán
Fuerzas armadas o levantamiento popular
Durante la entrevista, Trump planteó distintos escenarios para el futuro iraní. Por un lado, sugirió que sectores de élite, incluyendo miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, podrían eventualmente rendirse ante la presión popular tras la desaparición del liderazgo histórico.
Sin embargo, reconoció que estas fuerzas han sido protagonistas de episodios de represión violenta, en particular el grupo Basij, señalado por su participación en la represión de protestas.
Por otro lado, el presidente estadounidense mencionó la posibilidad de un levantamiento social que defina el rumbo político del país. “Eso dependerá de ellos”, afirmó, aludiendo a la ciudadanía iraní como actor central en cualquier proceso de cambio.
Capacidad militar y presión internacional
En el plano militar, Trump aseguró que el Pentágono dispone de recursos suficientes para sostener una ofensiva prolongada si fuera necesario. Destacó la disponibilidad de misiles y municiones almacenadas en distintas bases alrededor del mundo.
Además, sostuvo que la coordinación entre Estados Unidos e Israel resulta suficiente para mantener la presión estratégica sobre el régimen iraní, sin necesidad de una participación activa de países del Golfo Pérsico.
Desde su residencia en Mar-a-Lago, el mandatario indicó que fuerzas estadounidenses e israelíes habrían eliminado a altos mandos militares iraníes y afectado infraestructura naval, generando un vacío de poder interno.
Sanciones y posibles acuerdos
Trump dejó abierta la posibilidad de levantar sanciones económicas si un nuevo liderazgo iraní adopta una postura de cooperación y pragmatismo frente a la comunidad internacional. No obstante, consideró que aún es temprano para definir medidas concretas de apoyo en caso de una transición.
La estrategia estadounidense combina así presión militar, sanciones económicas y la exploración de escenarios políticos alternativos. Mientras tanto, la situación en Teherán permanece incierta, con múltiples actores disputando el control y con la comunidad internacional atenta a la evolución de los acontecimientos.