El presidente de Rusia, Vladimir Putin, advirtió que la posible entrega de misiles Tomahawk a Ucrania por parte de Estados Unidos desencadenaría una “nueva escalada” en la guerra y en las relaciones bilaterales con Washington. Durante su intervención en el Club Valdái, en Sochi, el mandatario calificó al armamento como “poderoso” y aseguró que, aunque no sea de última generación, representa una amenaza real para Rusia.
“¿Los Tomahawk pueden causarnos daños? Pueden. Pero desarrollaremos nuestros sistemas de defensa antiaérea”, señaló Putin, subrayando que su eventual uso no podría realizarse sin participación directa de militares estadounidenses.











