Una investigación del Congreso de los Estados Unidos desató una fuerte controversia tras revelar que fondos federales habrían sido utilizados para apoyar protestas contra el gobierno del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.
A diferencia del actual mandatario, Donald Trump, que defiende la democracia israelí, Biden apoyó a movimientos que buscaban derrocar al PM electo.
El informe, presentado por los comités de Asuntos Judiciales y Exteriores de la Cámara de Representantes, sostiene que durante la administración Biden-Harris se otorgaron subvenciones a organizaciones que “contribuyeron directa e indirectamente a las manifestaciones contra la reforma judicial en Israel en 2023”.

Entre los grupos beneficiados se encuentran Blue and White Future y el Movimiento por la Calidad del Gobierno en Israel, ambos con una activa participación en la oposición a las reformas propuestas por Netanyahu.








